Un principio pedagógico fundamental en Educacion Infantil es el de aprender a través de la imitación y el ejemplo. Para todos los que hemos tenido la oportunidad de estar cerca de niños pequeños y acompañarlos durante su desarrollo es un hecho el que ellos están constantemente en movimiento, imitando todo lo que observan a su alrededor, son como una esponja y absorben todo lo que perciben de su entorno para luego plasmarlo en su acción. Existe un balance muy sutil pero maravilloso relacionado con el acto de imitar, por un lado esta es una actividad de la individualidad (el niño escoge libremente hacer algo de acuerdo a sus necesidades internas, sin recibir ningún tipo de directriz por parte del adulto). Por otro lado está también el deseo de unirse a otro individuo (una experiencia de tu y yo, un intercambio saludable entre el yo y el nosotros). Esto contribuye al desarrollo de una conducta social positiva y al mismo tiempo fortalece la identidad personal y la autoestima. La imitación es una de las facultades propias del niño pequeño que le permite comprender y conocer el mundo a través del hacer. Esta necesidad que tiene el niño por imitar lo lleva a seguir la dirección del adulto sin necesidad de ser obligado para dicho fin, es por esto que los maestros que tienen a su cargo la educación de niños pequeños tienen una gran responsabilidad, ya que deben ser seres humanos dignos de ser imitados, el niño no solo imita lo que el maestro hace frente a él sino que a su vez imita su disposición, su actitud hacia la vida, es por esto que se enfatiza la importancia de la auto educación y auto desarrollo del maestro, ya que solo así el rol que cumplirán podrá ser asumido con responsabilidad, haciéndolos ejemplos valiosos y merecedores del respeto y la confianza de los niños. Adicionalmente es importante el que los niños tengan la posibilidad de vivenciar actividades dignas de ser imitadas y que para él guarden un sentido. Habría entonces que preguntarse cuáles serían estas actividades con sentido.